La Alquería Martí



Junto a la carretera Alboraya-Port Saplaya, la Alquería MartíAlquería MartíJunto a la carretera que sirve de principal vía de comunicación entre Saplaya y el pueblo de Alboraya, testigo del inexorable paso del tiempo, encontramos la Alquería Martí, la casa de huerta de mi familia.

Esta antigua casa de agricultores, reformada con respeto y mimada durante muchos años por mis padres (

José Martí y Carmen Garzón ), con un esfuerzo encomiable, se encuentra situada en la Partida de Massamardà, presidiendo un pequeño trozo de tierra de unas cinco anegadas, arrendado para el cultivo intensivo propio de esta zona.

La casa es el número 32 de la Partida de MassamardàLa alquería es una típica construcción rural valenciana que tiene una distribución y una estructura muy características y que, aunque menos famosa fuera de Valencia que la barraca, ha sido una vivienda mucho más utilizada en estas zonas de huerta por las familias que vivían de este tipo de agricultura. Hoy en día continúan habiendo bastantes alquerías en buen estado próximas a las zonas donde aún se cultivan los productos más sabrosos de estas tierras. En ellas viven familias que en muchos casos continuan trabajando el campo, o por el contrario otros que prefieren vivir más cerca de nuestros bellos campos y a lejados del ruido de zonas urbanas. Un porcentaje menor utiliza las antiguas alquerías como casas de verano o de recreo, siempre buscando el aroma de la huerta y las raices que nos unen a ella.

Vista posterior de la casa, y el campo anexoEn la estructura típica de una alquería se pueden separar dos partes diferenciadas, perfectamente comunicadas: la parte habitable y la zona destinada a los animales y el material de trabajo en el campo. En practicamente todas las alquerías aún quedan vestigios de lo que un día fue el establo ("la cuadra") donde se refugiaban los animales de labranza (caballo, buey) y donde se solía guardar también el tan útil y entrañable medio de transporte: el carro. En todas as alquerías de la huerta alborayense existe una zonas donde se criaban animales de granja (conejos, gallinas, cerdos) denominada "el corral", que aparte de tener presencia de estos animales servía de zona de trabajo para algunos preparativos y tareas cotidianas.

En la parte habitable se repite con mucha frecuencia la misma estructura: una entrada principal, normalmente preparada para permitir también el paso del carro hasta el fondo, llegando a la zona de corral y cuadra, y luego a ambos lados de la misma entrada las habitaciones, de estilo sobrio y de gruesas paredes. Por último existe la cocina-comedor, el aseo y alguna zona de estar donde también se realizaban tareas cotidianas relacionadas con el campo sobre todo cuando el tiempo no permitía hacerlo en el exterior. Una estructura sencilla, a la que se superponía como un segundo piso la parte de almacén (donde muchas veces habían cientos de tarros de conserva) y sacos de productos recolectados, muy utilizada como zona de secado de algunos de ellos (chufas, tabaco, etc.). Esta parte es la conocida como "cambra" y normalmente disponía de ventana de acceso con poleas para subir los sacos.

La Alquería Martí cumple todas estas características, aunque tras sus muchos años de uso, primero como vivienda de agricutores (mis abuelos paternos: José Martí y

ConsueloAlmenar) y luego tan sólo como apoyo en tareas de labranza, pasó a ser una casa para residir en verano, aunque mis padres van allí siempre que pueden, pues como se puede comprender es un sitio maravilloso en el que disfrutar de todo lo que se tiene al alcance de los sentidos.


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